Inteligencia artificial

Dónde tiene sentido usar la IA, cómo probarlo con poco riesgo y cómo llevarlo a producción con los datos bajo control.

Qué es

La inteligencia artificial puede ahorrar mucho trabajo o convertirse en un gasto sin retorno y en un riesgo nuevo. La diferencia suele estar en elegir bien el problema, los datos y la arquitectura antes de escribir la primera línea de código.

Le ayudamos a decidir dónde tiene sentido usarla, a probarlo con poco riesgo y, si funciona, a llevarlo a producción con los datos bajo control y las obligaciones legales claras.

Qué hacemos

  • Casos de uso Identificamos dónde la IA aporta valor en su organización y dónde no, con una estimación de coste, beneficio y riesgo para cada caso.
  • Prueba de concepto Un prototipo acotado en tiempo y presupuesto, con sus propios datos, que construye su equipo o el proveedor que elija bajo nuestra dirección, para comprobar que funciona antes de invertir en serio.
  • Arquitectura y elección de modelos Servicios en la nube o modelos que se ejecutan en su propia infraestructura, según la sensibilidad de los datos, el coste y el control que necesite.
  • Datos y cumplimiento Qué datos se pueden usar y cómo, desde el punto de vista del RGPD y del Reglamento europeo de IA (Reglamento (UE) 2024/1689), que fija obligaciones según el riesgo de cada uso; entre ellas, avisar a las personas cuando hablan con una IA.
  • Seguridad de la IA Asistentes y automatizaciones que no filtran información ni obedecen instrucciones que no deben, con el mismo control de acceso que el resto de sus sistemas.
  • Acompañamiento de la implantación Coordinamos el desarrollo con su equipo o con el proveedor que elija y comprobamos que lo que se entrega hace lo que se acordó.

Qué recibe

  • Una lista priorizada de casos de uso, con lo que cuesta y lo que se puede esperar de cada uno.
  • Si hay prueba de concepto, los resultados de la prueba y un informe honesto sobre ellos.
  • Una arquitectura documentada y las obligaciones que le aplican, por escrito.

Preguntas frecuentes

¿Tenemos que enviar nuestros datos a un proveedor externo?

No necesariamente. Hay modelos que se pueden ejecutar en su propia infraestructura, de modo que los datos no salen de ella. Si se usa un servicio externo, se elige uno con garantías contractuales adecuadas y se limita lo que se le envía.

¿Nos afecta el Reglamento europeo de IA?

Casi seguro que en algo. La mayoría de los usos tienen obligaciones limitadas, como la transparencia, pero algunos están prohibidos y otros se consideran de alto riesgo, con requisitos estrictos. Lo primero es saber en qué categoría cae cada uso.

¿Cuánto cuesta una prueba de concepto?

Depende del caso y de los datos disponibles. Después de una primera conversación le damos un alcance, un plazo y un precio cerrados.

¿Tiene una decisión tecnológica entre manos?

Cuéntenos qué está en juego: una inversión, un proveedor, un proyecto de inteligencia artificial o un problema de seguridad o de acceso. La primera conversación no tiene coste.